martes, diciembre 05, 2006

Termina el receso... inicia diciembre

Ya tengo un poco de tiempo libre. Solamente un poco. Pero lo suficiente para volver a escribir aquí.

Me la pasé una semana recluído entre diapositivas de Power Point, reportajes de futbol y editores de páginas web y de audio. Me volví menos tolerante a la luz del sol. Ni modo, tengo un mes para recuperarme.

Y ese mes es diciembre. Oh bendito diciembre, cuando todo mundo respira amor y cosas bonitas. Bueno, no todos. Argumentos a favor y en contra de esta época del año sobran. Yo me quedo como el chinito, "no más milando". Y es literal, por ahí del 20 es cuando me entra... ¿el espíritu? ¿o la obligación social? de poner el árbol de Navidad. Pero la neta es que ni ganas me dan. Cualquiera pensaría que eso me pone en el equipo de los Grinchs. Pero no, simplemente me vale un pepino.

Pero bueno, mientras noviembre es por excelencia la época del año en la que me vienen los putazos mal acomodados e imprevistos (por el lado ciego, para que entiendan los tocheros), el de este 2006 transcurrió en una inquitante calma. Es más, tuve algunos momentos brillantes...

Pero nooooooo... Los cocolazos solamente se pospusieron para diciembre. Eso sí, las "fiestas" no son posponibles (¿es correcto el término?). Así que tengo un empalme cósmico. Mierda.

Mis propósitos de año nuevo, de una vez se los digo, se resumen en esto: ponerme a hacer todo lo posible para evitar ser un periodista cuarentón promedio. (Con el perdón de quienes lean esto y se sientan aludidos, pero hablo de promedios, no de casos particulares, que afortunadamente rompen el molde).

Y eso implica, entre un sinfín de etcéteras, dejar de pensar que el amor provoca los peores males de la humanidad.

Mientras tanto, les presumo mi último proyecto (el que me recluyó en reportajes de futbol, editores web y de audio), enjoy, y dejen comentarios:

No hay comentarios.: