domingo, octubre 22, 2006

Terminó la semana

Si leyeron mi post anterior, se habrán dado cuenta de que tuve un martes realmente pesado. El miércoles mi cuerpo me cobró factura: a duras penas me pude levantar, mis piernas no podían sostenerme de pie; cabeza, garganta y estómago se peleaban por ver cuál me provocaba más dolor; múltiples visitas al baño, la luz solar taladraba mis ojos...

"Todos los periodistas tienen gastritis".- ADF. Ja, es oficial, soy todo un periodista.

Imagínense ustedes estar enfermos del estómago y de gripa simultáneamente. Del nabo. Así estuve toda la semana, y hasta hoy domingo más o menos tuve fuerzas para salir al mundo exterior.

Mi terrible estado físico y de ánimo me orilló a olvidar eventos, aniversarios y a rechazar invitaciones. Y a recibir reproches por ello.

Sólo tuve 45 minutos de alegría: desde el silbatazo final del Real Madrid-Barcelona hasta el primer pepinazo que nos clavó el jorobado de nuestra señora de coapa. Mi mundo feliz se derribó en 90 segundos con el de Cabañas. Hay muchas cosas que puedo soportar, pero la gripa combinada con gastritis y perder con el América son dos cosas de la corta lista que simplemente me parecen imposibles.

Pero bueno, esta semana ya se acabó, mañana es lunes y el asunto promete mejorar... Digo, peor no puede ser.

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