lunes, mayo 29, 2006

Minutos

Hacía meses que no escuchaba música mientras trabajaba. Sólo la pasiva acompañante de la radio mientras manejo en la ciudad le proveía un poquito de armonía a mis oídos. Raro en mi, simplemente olvidé abrir el Media Player.

Y es que el tiempo dejó de ser constante para mi. Es cierto, Einstein acabó con el mito hace algunos ayeres, pero creo que en mi ya es exageración. Los minutos se pasan lento y los meses rápido. No tiene sentido. Y justamente mi software musical abrió con una canción de Ricardo arjona.

Jíjoles, yo sé que varios de mis lectores que me precian de ser inteligente (ja!) se desilusionarán de que escuche al cantautor guatemalteco. No, no soy fan de Arjona, me gustan particularmente un par de canciones suyas y lo considero el autor que ha escrito la tercer mejor canción sobre mi país que he escuchado jamás (1. González Bocanegra/Nuno, Himno Nacional; 2. Chucho Monje/Jorge Negrete, México lindo y querido; 3. Ricardo Arjona, México).

Pero este no es un post nacionalista, sólo quería recalcar lo irónico que me resulta que un guatemalteco haya compuesto esa joya. Anyway, volviendo al asunto del tiempo, me doy cuenta que ya casi es junio de un tormentoso 2006, y me da pánico pensar que los meses, los días y los años (González de Alba, 1971) se pasen como agua...

Minutos - Ricardo Arjona

El reloj de pared
anunciando las 6:23.
El pasado con sed,
Y el presente es un atleta sin pies.
Ya son las 6:43
Y el cadáver del minuto que pasó,
Me dice así se vive aquí te guste o no.
Y la nostalgia pone casa en mi cabeza,
Y dan las 6 con 50.
Quién te dijo que yo
Era el sueño que soñaste una vez,
Quién te dijo que tú
Voltearías mi futuro al revés,
Ya son las 7:16,
Y el cadáver del minuto que pasó,
Me dice tu estrategia te arruinó,
No queda más que ir aprendiendo a vivir solo,
Si te quedan agallas.
La casa no es otra cosa,
Que un cementerio de historias,
Enterradas en fosas,
Que algunos llaman memorias.

Minutos,
Como sal en la herida,
Se me pasa la vida,
Gastando el reloj,
Minutos,
Son la morgue del tiempo,
Cadáveres de momentos,
Que no vuelven jamás,
No hay reloj que de vuelta hacia atrás.

Cómo duele gastar,
El instante en el que tu ya no estás,
Cómo cuesta luchar
Con las cosas que no vuelven mas,
Ya son las 9:23
Y el cadáver del minuto que paso,
Se burla de mis ganas de besarla foto que dejaste puesta en el buró,
Mi soledad es tu venganza,
El ministerio del tiempo,
Puso sede en mi almohada,
Ahí te encuentro a momentos
Aunque no sirve de nada.

Minutos,
Como sal en la herida,
Se me pasa la vida,
Gastando el reloj,
Minutos,
Son la morgue del tiempo,
Cadáveres de momentos,
Que no vuelven jamás,
No hay reloj que de vuelta hacia atrás.

Minutos que se burlan de mi
Minutos como furia de mar
Minutos pasajeros de un tren que no va a ningún lugar
Minutos como lluvia de sal
Minutos como fuego en la piel
Minutos forasteros que vienen y se van sin decir
Minutos que me duelen sin ti,
minutos que no pagan pensión
Minutos que al morir formaran el batallón de ayer
minutos que se roban la luz
Minutos que me oxidan la fe
Minutos inquilinos del tiempo mientras puedan durar
Minutos que disfrutan morir
Minutos que no tienen lugar
Minutos que se estrellan en mi....son kamikases de Dios.

Nota al margen:

La selección (aleatoria, se los jurito) continuó con "In my life" y "All you need is love" de los Beatles. Dos de mis dobleplús non ultra best songs ever made... Para dar cerrojazo con "The end" y su mítica y existencial frase que dio paso al inicio de la leyenda del cuarteto de Liverpool: "And in the end, the love you take is equal to the love you make". Otro día les cuento, o mejor aún, escúchenlas...

1 comentario:

Hanna dijo...

No veo por que existe la duda de que un cantautor guatemalteco como lo es Arjona no pueda escribir una cancion a un pais que le brindo mucho mas apoyo que el propio, que supo ver en el, luego de tocar tantas puertas que nunca se abrieron, darle la oportunidad de dar algo diferente al mundo musical.... quiza no sean las mejores canciones, pero todas si les pones atencion, ves que hay miles de maneras de decir las cosas y no solamente las que normalmente conoces.