domingo, mayo 29, 2005

Felicidades...

Lo anuncié a pesar de mi indignación por el arbitraje del jueves, que si América ganaba por dos, yo mismo los felicitaría por ganar el campeonato con toda justicia.

No esperen que me una a los festejos ni a a alegría azulcrema. Nunca dejaré de ser puma y nunca perdonaré aquella final de la 84-85, pero así como en otras ocasiones, hoy reconozco que América fue mejor en la final y ganó su título con justicia.

Felicidades América. Nos vemos el 20 y el 27 de julio en el campeón de campeones y que gane el mejor.

sábado, mayo 28, 2005

Ahora resulta que somos hijos de José Ramón...

Como parte de un extraño fenómeno, la opinión está dividida sobre el penal del jueves que Marco Antonio Rodríguez en favor del América. Pero esa división parte de dos "unanimidades": el americanismo en general da por bueno el penal; mientras el antiamericanismo pensamos (sí, no voy a negar que yo estoy entre ellos) que fue un regalo. Entonces, ¿a quién creerle?

A continuación voy a exponer mi análisis detallado de por qué pienso que no fue penal.

1. Queda claro en las tomas que Jesús Mendoza empieza a caer un instante antes de que hubiera contacto con Flavio Davino. Eso muestra que el americanista buscaba engañar al árbitro.

2. Flavio Davino al sentir que el balón ya lo pasó y que Mendoza busca el contacto con él, hace a un lado la pierna y el brazo para evitarlo...

3. Pero la muestra más descarada del engaño de Mendoza es, desde una toma trasera, donde el americanista sale de espaldas en la jugada y Davino de frente, que se nota claramente que el delantero mueve su pierna derecha hacia la pierna del defensa de Tecos para engancharse en él.

Ahora bien, el árbitro tiene que decidir en el momento, prácticamente por intuición. Puedo decir que en el momento en que vi la jugada me quedó claro que Mendoza se clavó y buscaba el contacto una vez que el balón ya lo había adelantado demasiado. Fue demasiado evidente su intención y me sorprende que un árbitro como Marco Rodríguez, que como una de sus características resalta que difícilmente un delantero que le ve la cara se sale con la suya, haya marcado ese penal.

La defensa que tiene ahora el americanismo es aducir que el penal fue "clarísimo", solo que esas jugadas nunca se marcan. Y que los que pensamos que no lo fue somos unos necios padawans de José Ramón Fernández. Ya hablé de algunos antecedentes históricos sobre los arbitrajes favoreciendo al América en finales. Así que vamos a empezar a hacer una nueva lista, pero ahora de acalaraciones:

1. Si el penal fuera clarísimo, por muy antiamericanista que fuera, nadie dudaría que la marcación fue correcta.

2. Si José Ramón es movido por su interés de americanista para pensar que no lo fue, es justo pensar que Televisa, como dueños del América son movidos por sus intereses para pensar que sí lo fue.

3. Para rebatir un argumento jamás se puede recurrir al descrédito a la persona que lo emitió.

4. José Ramón ha hecho declaraciones fuera de lugar en estos días. Tampoco me parece correcto decir que el arbitraje estuvo comprado, pero la camiseta pesa y a Rodríguez le peso la del América.

5. A Tecos no se le marcó una jugada similar antes en el partido. Que el árbitro se equivoque está bien, son humanos, pero lo que es impensable y lo que marca un arbitraje tendencioso de uno que no lo es, es la disparidad en los criterios de marcación.

Al final de cuentas, en el país de Yamasaki todo es color de rosa. Si el América gana por dos mañana, yo mismo me encargaré de felicitar a su afición por obtener el campeonato. Pero si ganan por uno el título será gris; y si lo ganan en tiempos extras o penales, quedará completamente teñido de negro, como lo fueron el de la 84-85 y el del verano 2002.

El árbitro para la vuelta será Gilberto Alcalá. Hace un año le tocó un paquete todavía peor después del error de Manuel Glower en el Chivas-Pumas. Alcalá es el mejor árbitro mexicano y confío que hará un arbitraje justo, sin tendencias hacia ningún equipo y digno de una final. Ojalá en la comisión de arbitraje se den cuenta que él es el hombre que debe representarnos en Alemania 2006.

jueves, mayo 26, 2005

Negros negros o como siempre...

Ayer vimos un partido donde el futbol se reivindicó, mostrándonos por qué es el deporte más practicado a nivel mundial y la fuerza de un equipo no favorito que se levantó de sus cenizas para ganar el campeonato más importante y competitivo a nivel de clubes. Liverpool reivindicó su historia y su leyenda que parecían perdidas en los libros, retomó su grandeza y nos mostró lo hermoso que puede ser el futbol.

Pero un día después hemos tenido un regreso estrepitoso a nuestra realidad. Todo mundo menos yo daba como favorito al América para ser levantar la corona. Parece que se nos olvida que el rival juega y que mientras Tecos tuvo que pasar por encima de otro equipo con pasta de campeón y la etiqueta de superlíder, las "Águilas" solo tuvieron que aprovechar los errores de una caricatura llamada Cruz Azul.

Tecos tiene mejor defensa, mejor mediocampo y un ataque muy respetable. Es un equipo balanceado, lo que el América no puede decir, ya que su poderoso ataque y su prometedor arquero contrastan con su poca solidez defensiva. Tecos es mejor en el balance total y así lo demostró durante 85 minutos en el 3 de marzo.

Pero en mi pronóstico se me olvidó considerar la historia del América.

En 1985, Joaquín Urrea, en el arbitraje peor recordado en la historia del futbol mexicano, le regaló al América un campeonato en un partido de desempate contra los Pumas en la flamante "Corregidora" de Querétaro. Ahí nació la rivalidad entre estos dos equipos. Urrea vio nacer la segunda (o quizás la primera) más grande rivalidad de nuestro futbol.

Hace 3 años, Necaxa llegaba sin recibir un solo gol en la liguilla después de 5 partidos y 75 minutos, y con ventaja de 2-0 en el global. Anota América y antes de terminar el juego, él árbitro asistente se come un fuera de lugar del tamaño del Azteca para dar por bueno un gol de Iván Zamorano que mandó el partido a tiempos extras. Los amarillos ganaron por gol de oro.

Esta noche, Marco Rodríguez estaba dando el partido de su vida, discreto como nunca lo había sido y con buenas marcaciones. Duro como siempre, pero pasando desapercibido, como siempre debe ser el árbitro... Entonces llegó su waterloo, regalando un penal baratísimo que deja dudas no solo por el error sino por los antecedentes en finales del América. Los de negro son humanos, los de negro pueden cometer errores...

Franz Beckenbauer dijo que en el futbol juegan once contra once y siempre gana Alemania. Hoy el Mac dice que en el futbol mexicano juegan once contra once y el árbitro siempre se equivoca en favor del América. ¡Qué casualidad!

Aficionados del América, tengo grandes amigos entre ellos, amigos que me han acompañado toda mi vida. Lo siento por ustedes, ¿ahora entienden de dónde surge el antiamericanismo? Ustedes no tienen la culpa, América es un equipo grande y no merece que su imagen quede en duda por los sospechosos arbitrajes en las finales.

Gracias Arturo Yamasaki, fuiste malo de árbitro y eres peor como presidente de la comisión de arbitraje. Rafa Medina salvó tu pellejo hace un año después de que todavía tuviste el descaro de decir que el penal del partido de ida entre Pumas y Chivas sí fue penal. Por tu propio bien, que gane América el domingo por dos goles o que Tecos sea campeón, y después, renuncia y devuélvenos al espectáculo de futbol que has tomado como rehen.

David vs Goliat o la música de los ingleses

Era la historia de David contra Goliat en un campo perfectamente empastado de 100 por 70 metros, con 22 guerreros que compartían historias de triunfo y éxito, pero que en el caso de once de ellos, esa historia no era más que la nostalgia de una grandeza casi extinta. Liverpool y Milán enfrentaban lo que para algunos era una de las finales más disparejas de la Champions.

Yo no pensaba de esa manera, aunque también consideraba favoritos a los italianos. Ellos eran el Goliat, fuerte, poderoso, que de un golpe mata. Por su parte, el David, el Liverpool, llegaban con su honda listos para asestar el disparo en la frente de su oponente. David sabía que no los podían golpear primero a ellos, el guión les indicaba lo contrario, porque Milán Goliat mata de un latigazo...

Y sin embargo, Goliat dio 3 golpes. David parecía muerto, sin esperanzas de vida, y de sus flaquezas sacó la fortaleza para dar en la frente no uno, sino dos, sino tres sólidas pedradas a su rival y a su historia como el máximo defensor de un estilo de juego que confunde el orden táctico con un esquema defensivo.

Esta historia épica, enmarcada en la magia de una tierra mística, de la antigua capital de un poderoso imperio que duró diez siglos hasta que la historia y la Edad Media le cobraron la factura. Estambul, la antigua Constantinopla, fue el mudo testigo de un partido de futbol que será recordado por todos aquellos que lo vimos, aunque fuera sólo por televisión.

Con el marcador de 3-0 en contra se escuchaba a la afición inglesa cantar su himno, el "You'll never walk alone". Y en efecto, los "Reds" fueron acompañados por su noble afición aún en el más nublado panorama. Se dice que los británicos son fríos, pero al cantar les hierve la sangre. No por nada, el más grande grupo musical de la historia lo formaron 4 jóvenes de la isla, todos ellos originarios, sí, de Liverpool.

En el festejo de los 50 años del reinado de Isabel II, un grupo de grandes cantantes de la isla entonaron, para cerrar la fiesta, "All you need is love". Se dice que ese es el segundo himno nacional británico, sólo después del oficial "God save the queen". La música inglesa habla de amor y compañerismo y está hecha con el corazón. Y el corazón, que es el músculo más grande del ser humano, es de color rojo: del color del Liverpool.

domingo, mayo 15, 2005

No me llames negro...

Hace algunas semanas, un jugador de futbol argentino fue encarcelado después de un partido de la Copa Libertadores en Brasil. Leandro Desábato, del Club Quilmes, fue detenido en pleno terreno de juego una vez que terminó el partido.

Esto obedeció a que su contrincante del Sao Paulo, Grafitte, demandó ante la comisaría en el estadio que Desábato lo llamó "negro", lo cual en ese país es un delito. Esto género un conflicto incluso diplomático, ya que el consul argentino en Sao Paulo tuvo que interceder para lograr la liberación de Desábato.

Hace un par de días, Vicente Fox hizo una declaración que ha causado escándalo: "No hay duda que los mexicanos y las mexicanas, llenos de dignidad, de voluntad y de capacidad de trabajo, están haciendo trabajos que ni siquiera los negros quieren hacer allá, en Estados Unidos". Oh pecado del señor Presidente, llamar negros a la comunidad afroamericana de los Estados Unidos. Y ni mencionar de lo concerniente a los migrantes.

Justo después de lo ocurrido en Brasil entre Desábato y Grafitte escuché en un programa de radio una interrogante que se hizo un locutor deportivo: ¿Y qué pasa si a un blanco le dices "blanco"? ¿Es racismo también?... Por supuesto que no, a un blanco no le molesta que lo llamen así. Habrá que agradecerle a todos los grupos racistas a lo largo de la historia que hayan desvirtuado el término "negro".

Vicente Fox no hizo mas que evidenciar una triste realidad. Y lo hizo de la misma manera que nosotros lo decimos en una charla de café. Solo que él es Presidente, y el Presidente no puede hablar como nosotros, porque a lo largo de la historia hemos visto a los mandatarios como una especie de semidioses nombrados por el derecho divino.

Lo que me parece más grave es que haya gente que exija que el Presidente pida disculpas por la referencia que hizo de nuestros migrantes. ¿Les parece racista decir la verdad? Mejor señor Presidente, recule su comentario y diga "nuestros connacionales realizan labores 'distintas' a la de la comunidad afroamericana en los Estados Unidos."

[...]

Creo que en lugar de condenar los resbalones gramáticos políticamente incorrectos del Presidente, deberíamos de preguntarnos por qué es cierto lo que dijo y por qué nuestros migrantes tienen que sufrir como sufren allá.

jueves, mayo 12, 2005

Errorcitos... o Pumas Patológicos VII

Me ha tocado reconocer cuando un equipo es superior a Pumas y aceptar la derrota a pesar del dolor. Incluso lo hice en aquel Verano de 2002 cuando se trató del América. A quienes me conocen les consta que mi pasión auriazul nunca me ha cegado de reconocer a quienes son mejores.

Esta vez no fue así. Por más que los medios quieran hacer alarde de objetividad reconociendo un "justo" triunfo del Saprissa y por más que los detractores de Hugo y de los Pumas tengan más armas que nunca para decir lo que quieran, Saprissa no fue mejor que Pumas en el balance de los 180 minutos.

Los ticos fueron mejores en su cancha, sí. Aprovecharon su campo sintético, el apoyo de su gente y lo cristalizaron en una ventaja justa. Esa sí, Saprissa fue mejor en Costa Rica. Lo que sí tengo que decir es que las tarjetas amarillas de Beltrán y Marioni fueron baratísimas y provocaron su suspensión del partido de vuelta. Además, el gol de Íñiguez que el árbitro no cedió ley de la ventaja. Errorcitos... Errorcitos de un árbitro estadounidense que nos empezaron a costar el boleto a Japón.

Y si llegaron a encerrarse y a meter el camión a C.U. pues es algo de lo que no podemos quejarnos, hicieron su táctica acorde al juego que les tocaba hacer. Y si metieron su gol en un contragolpe, pues ni modo, era el riesgo que se asumía...

Lo que no se vale, lo que nunca se puede hacer y lo que indigna al futbol es la actitud de jugadores y cuerpo técnico del Saprissa. Jamás en mi vida había visto que un jugador que metiera un gol se fuera a burlar a la banca del rival. Vaya, ni Cuauhtémoc Blanco ha caído en eso. Eso se tiene que sancionar, atenta contra el Fair Play y contra las enseñanzas que nos hacen desde niños a los que hemos practicado este deporte de respetar al oponente.

Jamás en mi vida había visto que hasta los doctores de un equipo entraran a la cancha a hacer tiempo. Jamás en mi vida había visto que un portero se lesionara después de desviar un balón fácilmente hacia arriba de su portería. Y podría continuar una larga lista de estos "jamás", misma que concluiría con un jamás hábía visto un árbitro tan malo en una final de un torneo oficial. Ni siquiera en ligas infantiles.

De acuerdo con cifras provistas por el gran GN, hincha auriazul tan grande como los grandes, se perdieron 21 minutos de juego en el segundo tiempo por faltas que el árbitro marcó en favor del Saprissa. Solo las del Saprissa. Sí, 21 MINUTOS!!! El árbitro se dejó llevar por el juego del Saprissa, un juego tramposo, de fingir lesiones que se curaban con la brisa del aire y de doctores que entraban sin ser llamados al campo.

¿Dónde estaba el señor Carlos Batres? ¿Por qué la CONCACAF no llamó a este partido al único árbitro de buen nivel que hay en la zona (además de algunos mexicanos)? Ah, y no he mencionado la manota que se comió el señor Stott de un jugador tico en el área después de un disparo de Leandro. Errorcitos... Errorcitos... Esos errorcitos nos costaron el boleto a Japón.

Por último, ayer vi con tristeza a gente salir del estadio desde el minuto 75. Si no tuvieron una emergencia para hacerlo en ese momento, esos son los pumas de ocasión que no queremos en CU, que no necesitamos apoyando al equipo. Ustedes, pumas de ocasión, no regresen al Estadio Olímpico nunca, Pumas no es un equipo de moda, Pumas es un equipo que se ha hecho grande gracias a su cantera y no a sus campeonatos.

Lo único que me queda decir es que la CONCACAF estará dignamente representada en Japón por un equipo a su nivel, un equipo que no sabe jugar futbol y que no sabe ganar limpiamente. Crítíquenme, háganme pedazos, sí soy un puma que está hablando en contra del equipo que nos ganó. Porque lamentablemente en nuestro país nos gusta ser agachones y pensamos que ser objetivos es tragarnos la verdad para que la gente no se enoje y no decimos lo que tenemos que decir.

Critíquenme por decir que Hugo Sánchez es un ejemplo de éxito como pocos han habido en cualquier ámbito en este país. Critíquenme por repudiar a aquellos que tienen envidia de la grandeza de Hugo y del equipo que dirige, que ha visto surgir de sus filas a los mejores jugadores mexicanos de la historia y al único técnico que ha dirigido en 5 Copas del Mundo.

Critíquenme por lo que pienso, pero no por decirlo.

Los Pumas Patológicos estaremos de regreso la siguiente temporada... Y así será siempre, pase lo que pase.

jueves, mayo 05, 2005

"Sobre Beatles, Pink Floyd y Backstreet Boys" o "¡Blasfemia!"

El día de ayer me encontraba manejando a la altura de Indios Verdes (sí, miércoles en Indios Verdes, por más extraño que parezca) y la desvelada de la noche anterior me estaba haciendo mella, cuando mi siempre sabio padre me contó algo que escuchó en el radio durante el día.

Resulta que en un programa deportivo de una estación cuyo nombre no quisiera mencionar, regresaron de un corte comercial con una canción de Pink Floyd. El locutor empezó a alabar a esta banda y alejándose de los temas deportivos hizo una rápida encuesta sobre quién era mejor, si Pink Floyd o los Beatles...

Pues bien, cuando el sondeo parecía una clara victoria para los 4 de Liverpool, curiosamente empezaron a poner al aire solo llamadas que votaban por Pink Floyd. ¿Coincidencia? Lo dudo. Después dijo el locutor que lo que pasaba es que los Beatles eran más famosos por ser un grupo comercial. ¿Y Pink Floyd no? Bueno, el caso es que después se aventó la blasfemia de decir "es como comparar a los Backstreet Boys con Pearl Jam".

Zapatero a sus zapatos, porque si este aún desconocido locutor piensa que los Beatles son como los Backstreet Boys, es porque es un pendejo. Perdonen, pero musicalmente eso es. Y espero no ofender a los fans de los BSB, pero están a años luz de distancia de los Beatles. Ni tampoco a los de Pink Floyd, indudablemente es un gran grupo, pero les faltaron muchos bloques en su muralla para llegar a la altura del cuarteto de Liverpool.
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iTunes dice: Revolution - The Beatles