jueves, diciembre 08, 2005

Política por una reja

Recuerdo que en mi clase de Psicología Organizacional, hace ya varios ayeres, nuestro profesor nos enseñó que México es un país donde la gente confía poco. En lo que sea. Me preguntaba al saber eso, dónde quedaban la hospitalidad y la cordialidad que nuestro pueblo tanto presume... A partir de ese momento, nuestros compatriotas me han hecho ver día con día que eso último no es más que un espejismo y que la gente se exculpa donando cada primer fin de semana de diciembre al Teletón.

Hoy fue uno de esos. Y es que este fenómeno no conoce clases sociales. Tal vez no viva en la zona más nice de la ciudad, pero indudablemente está por encima del promedio. El ingreso per capita de la colonia Lomas de Guadalupe debe ser más alto que el del grueso del país. Pero por más dinero, títulos (nobiliarios o académicos) o posesiones que muestre una fachada o una pared, la inteligencia, el sentido común y la generosidad no se compran con eso.

Hoy viví por primera vez una asamblea vecinal. Antes de comenzarla le comenté a mi hermano que podría ser interesante, la mayor interacción que tuvimos con nuestros vecinos de la privada donde vivíamos antes era sólo para mover y acomodar coches. Aunque ahora vivimos en otra (más nice, la neta), la gente que cohabita dentro de estos muros es mucho más cordial e inspira confianza, con todo y sus bemoles que, como todos, tienen.

Pero la reunión no era entre los de las 4 casas de mi vecinda', sino que era ante la colonia de atrás. Verán, mi casa está sobre una avenida, pero las calles que convergen a ella están cerradas. La mía está precisamente en una esquina, y mi vecina ojiazul tuvo a bien proponer a la colonia que nos permitieran abrir una puerta peatonal en la reja para poder dejar nuestros coches sobre la calle. Hay que mencionar que como antecedente, ya hemos sufrido robos de autopartes por dejar nuestros coches sobre la avenida...

La puerta se colocó hace un par de meses. Y hasta el momento, no ha generado ningún problema... Bueno, no había.

Pues la asamblea se llevó acabo para determinar si se podía dejar la puerta o no. Es normal que hayan partes confrontadas. Es normal que cada quién exponga argumentos válidos. Y lamentablemente también es normal que haya gente que exponga otros no válidos que rayan en lo personal. El caso es que por una puerta, con candado, cámara de vigilancia que funciona las 24 horas y puas encima de ella, se armaron gritos y sombrerazos dignos de un ring de lucha libre... O de nuestra Cámara de Diputados, que p'al caso, es lo mismo.

Por supuesto que el tópico central fue el tema de la seguridad. Claro, es lógico. A mi ya me han asaltado tres veces, por lo que puedo entender esta inquietud. Lo que no pude entender es que al momento de la votación, se permitía dar un voto por casa y no por persona. Es decir, el voto de mi hermano y el mío se hicieron solo uno. Ridículo. A mi me preocupa más que me den un balazo a que me roben el coche, pero al final de cuentas, hay gente que optaría por lo segundo. Gracias a Dios no tengo nombres, pero en mi cabeza queda la imagen de la señora de sudadera negra, cabellos de escoba (rojos) y nariz de bruja que hasta fue a ver que mi hermano pusiera su nombre y su dirección verdaderas. Eso sí me encrispó. Como hay gente pendeja en este mundo... En esta ciudad... En mi colonia.

Sí, no ando de buenas. Lo siento si alguien se ofende.

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