sábado, octubre 15, 2005

La personalidad según un librero... o un blog

Hoy amanecí con un pensamiento (bueno, aparte del que me viene recurrentemente a la cabeza desde hace varias semanas, pero ese es kinda private) que echó a andar mis engranes y que probablemente ya hayan visto en la cajita idiota:

Puedes empezar a conocer a una persona viendo el contenido de su librero.

Por ejemplo, en el mío podemos encontrar desde "It's not about de bike" de Lance Armstrong hasta los dos tomos de "Los hermanos Karamazov", que nunca me atreví a leer, pero los tengo como trofeos porque fueron parte de mi premio por haber ganado un concurso con el primer cuento que escribí.

(Ah, y como parte de ese premio también tengo un balón "Azteca", con el que se jugó el Mundial del 86, pero no en el librero.)

Mi librero también contiene algunas obras de García Márquez, Carlos Fuentes, otras del movimiento 68 (sé que esto no le va a gustar a la niña de los ojos, pero fue un tema del que me interesé en la prepa), Tolkien y ahora hasta el gran Kapuscinski se metió a él... Y si a eso le sumamos libros de la escuela (que sí, también son importantes para este efecto)... Bueh, no voy a darles la lista completa, cuando gusten pueden pedirme permiso de verlo.

(Ja, creían que le voy a dar un "all access" para mi cuarto a cualquiera?)

Ahora que lo pienso, puede ser una analogía a ciertos proverbios populares del tipo "dime con quién te juntas y te diré quién eres". Pero pienso que lo del librero es aún más exacto, aunque difícilmente podría ponerle palabras a mis diagnósticos. Platicando con el Ángel Invernal (un nuevo personaje para el blog) que me dio cuenta de parte de su librero, me percaté de que aunque sí me llegó a dar una forma mental del diagnóstico, me es difícil aterrizarlo en las mundanías del castellano.

(Es correcto decir "mundanías"?)

Y ahora que lo vuelvo a pensar... Si podemos decir qué clase de persona es uno sabiendo con quién se junta y viendo su librero... ¿No sería lo mismo con su blog? Hace algunos días, la Sensei preguntó en clase que quién tenía un blog. No alcancé a ver si era el único del salón con la mano levantada, pero definitivamente habría sido una inmensa minoría.

El caso es, para no divagar de más, que este rincón no poético del Mac está por cumplir un añote. El primer post, en el que despedacé al arbolito de Navidad del Tec, fue colocado el 9 de noviembre de 2004. Y si se echan un clavado a ver el contenido de cada mes, cuya liga se encuentra del lado derecho, es posible que vean entre las líneas algo del Mac que, como quien dice, a simple vista no se ve.

Mis amigos, mi librero, mi blog... A veces pienso que soy demasiado transparente... Y sin embargo, hay gente que no me comprende...

(Snif, snif... Ja!)

Pero como dije alguna vez: "si quieres conocerme, invítame un café".

No hay comentarios.: