jueves, julio 07, 2005

Londres 2012, Londres 2005

Apenas horas después de que se anunció la sede de los Juegos Olímpicos del 2012, el Ing. P&G y su servidor hacían planes y someras proyecciones económicas sobre la factibilidad de ir a Londres en 7 años. "Solo si seguimos solteros", esa fue la conclusión a la que llegamos, lo cual a los 31 años ya empezaría a ser una carga pesada...

No podía decir si Madrid, París o Londres eran mejores, yo hubiera estado feliz donde hubieran elegido los Juegos. Eso sí, Nueva York no, cada vez que organizan Olímpicos en Estados Unidos son bastante deslucidos.

Por si eso fuera poco, el sábado Londres fue testigo de la reaparición de Pink Floyd en un escenario después de dos décadas, y fue presa del delirio de oír a Paul McCartney y Bono cantando "Sgt. Peeper's Lonely Hearts Club Band", para rematar el más espectacular de los conciertos del Live 8 con uno de los himnos no oficiales ingleses: Hey Jude. Lo he dicho en este mismo espacio y lo repito, los ingleses podrán parecer fríos,
pero al cantar, les hierve la sangre.

Y sin embargo, Londres pasó de la celebración a la tristeza y el caos en cuestión de horas. El terrorismo volvió a aparecer en el momento justo en el que la capital inglesa tenía todos los ojos puestos sobre ella. Ese mismo terrorismo que fue capaz de colapsar la economía mundial en 2001, de decidir la elección presidencial española en 2004 y que hoy manda un mensaje de guerra justo cuando el mundo pedía esa paz que los Juegos Olímpicos buscan siempre promover.


¿Están pagando Estados Unidos, España, Inglaterra y Australia (no olviden Balí) el precio de haber entrado en guerra con Irak? Es posible, sí. Hemos sido testigos de una guerra basada en argumentos falsos que se han ido derrumbando uno a uno. El mundo sigue esperando las armas biológicas que tanto anunció Bush. Pero de cualquier manera, a pesar de los errores de los gobiernos, sus pueblos, la gente inocente que trabaja día a día, no puede pagar el precio con sus vidas.

¿En qué cabeza humana puede caber la idea de matar gente inocente por un precepto religioso torcido? Los musulmanes no deben pagar el precio y ser etiquetados todos de terroristas por culpa de una gran minoría que piensa que actúa como el dedo de Alá. La gente común y corriente no tiene la culpa de las malas decisiones de los gobiernos.

No hay comentarios.: