jueves, mayo 26, 2005

Negros negros o como siempre...

Ayer vimos un partido donde el futbol se reivindicó, mostrándonos por qué es el deporte más practicado a nivel mundial y la fuerza de un equipo no favorito que se levantó de sus cenizas para ganar el campeonato más importante y competitivo a nivel de clubes. Liverpool reivindicó su historia y su leyenda que parecían perdidas en los libros, retomó su grandeza y nos mostró lo hermoso que puede ser el futbol.

Pero un día después hemos tenido un regreso estrepitoso a nuestra realidad. Todo mundo menos yo daba como favorito al América para ser levantar la corona. Parece que se nos olvida que el rival juega y que mientras Tecos tuvo que pasar por encima de otro equipo con pasta de campeón y la etiqueta de superlíder, las "Águilas" solo tuvieron que aprovechar los errores de una caricatura llamada Cruz Azul.

Tecos tiene mejor defensa, mejor mediocampo y un ataque muy respetable. Es un equipo balanceado, lo que el América no puede decir, ya que su poderoso ataque y su prometedor arquero contrastan con su poca solidez defensiva. Tecos es mejor en el balance total y así lo demostró durante 85 minutos en el 3 de marzo.

Pero en mi pronóstico se me olvidó considerar la historia del América.

En 1985, Joaquín Urrea, en el arbitraje peor recordado en la historia del futbol mexicano, le regaló al América un campeonato en un partido de desempate contra los Pumas en la flamante "Corregidora" de Querétaro. Ahí nació la rivalidad entre estos dos equipos. Urrea vio nacer la segunda (o quizás la primera) más grande rivalidad de nuestro futbol.

Hace 3 años, Necaxa llegaba sin recibir un solo gol en la liguilla después de 5 partidos y 75 minutos, y con ventaja de 2-0 en el global. Anota América y antes de terminar el juego, él árbitro asistente se come un fuera de lugar del tamaño del Azteca para dar por bueno un gol de Iván Zamorano que mandó el partido a tiempos extras. Los amarillos ganaron por gol de oro.

Esta noche, Marco Rodríguez estaba dando el partido de su vida, discreto como nunca lo había sido y con buenas marcaciones. Duro como siempre, pero pasando desapercibido, como siempre debe ser el árbitro... Entonces llegó su waterloo, regalando un penal baratísimo que deja dudas no solo por el error sino por los antecedentes en finales del América. Los de negro son humanos, los de negro pueden cometer errores...

Franz Beckenbauer dijo que en el futbol juegan once contra once y siempre gana Alemania. Hoy el Mac dice que en el futbol mexicano juegan once contra once y el árbitro siempre se equivoca en favor del América. ¡Qué casualidad!

Aficionados del América, tengo grandes amigos entre ellos, amigos que me han acompañado toda mi vida. Lo siento por ustedes, ¿ahora entienden de dónde surge el antiamericanismo? Ustedes no tienen la culpa, América es un equipo grande y no merece que su imagen quede en duda por los sospechosos arbitrajes en las finales.

Gracias Arturo Yamasaki, fuiste malo de árbitro y eres peor como presidente de la comisión de arbitraje. Rafa Medina salvó tu pellejo hace un año después de que todavía tuviste el descaro de decir que el penal del partido de ida entre Pumas y Chivas sí fue penal. Por tu propio bien, que gane América el domingo por dos goles o que Tecos sea campeón, y después, renuncia y devuélvenos al espectáculo de futbol que has tomado como rehen.

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