sábado, abril 23, 2005

AL y el 68 o el silencio irrespetuoso

De seguro ustedes se habían preguntado por qué no he escrito nada sobre el mentado desafuero desde antes de que éste se consumara. En mi vida, afortunadamente hay cosas más importantes. Y sí, el campeonato nacional de voleibol y el nombramiento de Benedicto XVI fueron unos de ellos, aunque claro, hay muchos otros de los cuales no escribo.

Este blog no tiene el alcance que tienen los demás medios de comunicación y la gente está cada vez más idiotizada con este tema. Es frustrante ver cómo la gente antepone una "persecución política" al hecho de que una persona presuntamente violó la ley y que tiene que rendir cuentas.

Es frustrante ver la atención que le ponen a un loco que se cree ser como Gandhi, Luther King y Mandela, y cuyos allegados llegaron a decir que está siendo juzgado injustamente como a Jesucristo.

Gandhi liberó a un pueblo mediante la resistencia pacífica, López busca liberarse a él solo; Luther King luchó por los derechos de la numerosa comunidad afroamericana en Estados Unidos, López lucha por sus derechos solamente; Mandela pasó 36 años en la cárcel luchando por eliminar el Apartheid de su país, López quiere pasar solo una noche en una celda para tener su foto del recuerdo.

Sí, en esta “gran lucha por la democracia” que ha emprendido la izquierda en México hay solo un beneficiario, sobre el cual se está derrochando una gran cantidad de dinero y de tiempo. El gobierno del DF ya no trabaja para el DF sino para Andrés López, los legisladores locales ya no van a trabajar, sino a juntas vecinales para promover movilizaciones. Incluso, la candidata al gobierno del Estado de México, la famosa Yeidkol Povlensky, ha hecho más campaña por el pobrecito de Andrés que por sí misma.

En esta loca revuelta que mañana llegará a querer compararse con el movimiento de 1968 con su marcha del silencio, solo hay una palabra que la describe: egocentrismo. El señor ya llegó al extremo de querer compararse con Juan Pablo II, y ahora busca crear en torno así convertirse en una leyenda similar al movimiento estudiantil. Lo que me da más coraje es que haya gente que estuvo en 1968 y que está dejando caer la grandeza de su lucha por la pobre demostración de un hombre que como George W. Bush y Adolfo Hitler quisieron imponerse por creer que su verdad es la única y es la absoluta. “O están comigo o están en mi contra”

Exijo respeto a los muertos del 68. Exijo respeto a un movimiento que dio las bases para que este país finalmente esté respirando pequeñas bocanadas de democracia. Exijo respeto por el silencio de la gente que dio su vida por un mejor país. Exijo respeto por Gandhi, Luther King, Mandela, Juan Pablo II y Jesucristo. Pero no se puede exigir nada a un señor que no tiene el más mínimo respeto por la gente que dio su vida por la humanidad. ¿O acaso López está dispuesto a dar la vida por él mismo?
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iTunes no dice nada...

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