jueves, marzo 24, 2005

"Live and let live" o "live and let die"

Dejemos por un par de días el futbol. Mis fans aclaman al Mac siempre fuerte en sus comentarios pero a la vez objetivo. De una vez les aclaro que el 27 de marzo volveré a temas donde la locura desborda la razón, y no sólo por lo que debería llamar "el mejor día del año" (aun no me convenzo de que el de este 2005 lo sea), sino por el partido México vs Estados Unidos.

OK, a lo que me ruge. He seguido con cierto interés el tema de Terri Schiavo, una mujer que sufrió hace 15 años un ataque cardiaco que la dejó en estado vegetativo. Desde ese momento Schiavo vive gracias a una sonda que la alimenta. La mujer tiene ya 41 años, por lo que si Pitágoras no falla, su fatal suceso le ocurrió a los 26 (rayos, ya no me falta mucho). Su esposo (y "protector" legal) opta por desconectarla; sus familiares, por dejarla vivir.

Naturalmente estos temas escabrosos se prestan a la manifestación de ideologías dispares, e incluso hasta radicales. Por si fuera poco, este asunto de la eutanasia se puso más de moda con la película Mar adentro que incluso le valió un Oscar a su protagonista, Javier Bardem. Algunos piensan que uno no debe vivir una vida así. Otros favorecen al designio divino de pensar que por algo Dios hace las cosas.

Es cierto, no quisiera imaginarme vivir sin poder moverme, con un mínimo de funciones vitales y perceptivas. Sin gozar de los placeres de la vida como comer, reir, correr, jugar futbol, ir al estadio a ver a los Pumas (perdón, perdón, no más futbol). Como mi cinéfilo de cabecera diría, ante un caso como el de Terri Schiavo, "vivir se vuelve una obligación".

Pero yo pienso que existe un designio divino por el que Dios hace las cosas.

Y llegué a semejante conclusión no mediante largas sesiones de meditación, una construcción ardua de silogismos, un análisis de argumentos religiosos vs científicos o un simple chipazo surgido de mi mente que me haya hecho salir de la regadera en paños menores gritando "eureka!!!". Lo sé porque lo he vivido, porque mi familia lo ha vivido y porque si mi hermano y yo estamos en este bello mundo fue porque Dios quiso.

Lamentablemente, Schiavo no tiene la facultad de decir "quiero vivir" o "no quiero vivir". El caso ha levantado tal polémica que hasta el mismo George Bush ha tenido que intervenir. La mujer fue desconectada de su sonda el pasado 18 de marzo, a órdenes de su ya ex-esposo (éste solicitó el divorcio hace varios años, y a pesar de seguir al pendiente de Terri, ya incluso tiene dos hijos con otra mujer).

De no ser reconectada, podrían ser horas las que le queden de vida. En las manos de un juez está su vida. Leí en una nota que Schiavo aún reacciona ante el exterior. De ser así, imagínense ustedes la terrible agonía que sufre esta mujer. Hay quienes piensan que la eutanasia es un acto humanitario, pero en este caso creo que es todo lo contrario. Nadie merece que su muerte dure siete días.

Ningún hombre debe tener la capacidad de eliminar una vida.

iTunes dice: What a wonderful world - The Ramones (cover de Louis Armstrong)

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