domingo, febrero 13, 2005

Crítica a Valentín o "regale afecto"

Quienes me conocen saben que no me gusta el 14 de febrero. Basta solo con leer algunos de mis artículos en este blog ("El arbolito de Navidad del Tec", "Crítica Navideña", entre otros) para demostrarlo. Nos enfrentamos a otra fecha donde, de acuerdo con la abundante sabiduría de XdU, "es socialmente inaceptable estar triste".

No me entristece el 14 de febrero, pero tampoco me hace sentir distinto. Sería un día más en el calendario de no ser por todos aquellos que inundan mi escuela de globos, flores, peluches, chocolates, cartitas y arrumacos.

Sin querer mostrar ánimos de grinch, solo tengo una cosa en contra de la celebración: el inacabable aumento de precios de todos estos productos, que van de lo festivo a lo cursi, porque mucha gente cree que es una obligación regalar cosas el 14 de febrero.

No puedo negarlo, yo también he caído, confieso que me he dejado llevar ya alguna vez por la psicosis colectiva de la fecha. No me arrepiento, pero no lo volveré a hacer. Me quedo con el slogan de PROFECO para estas fechas: "regale afecto, no lo compre".

No hay comentarios.: