martes, noviembre 09, 2004

Querido Santa Claus o el arbolito de Navidad del Tec

Se acerca la época navideña, tan querida por muchos y odiada por unos tantos. Sin duda muchos de ustedes, oh bienamados lectores, espera con ansia el regalito que papá, mamá y la novia (aquellos que la tengan) les darán con todo su corazón y el poder de su cartera. Yo prefiero hacer un análisis psico-social de uno de los fenómenos más peculiares de esta época: el arbolito de navidad en la cafetería del Tec.

Ese famoso arbolote colocado hacia finales de noviembre es todo un ícono del Tec, muchos alumnos lo esperan para participar activamente en su "decoración". Y no crean que me refiero a las esferas, la escarcha o las luces. De hecho el árbol es colocado como Dios y su fabricante lo trajeron al mundo. Es ahí cuando la "comunidad Tec" comienza a llenarlo con cartas y pancartas, desde las más preparadas hasta las más improvisadas, implorando al gordito simpaticón que les cumpla sus más anhelados deseos.

Conforme transcurren los días el árbol pasa de un verde bosque intenso a tapizarse de blanco con manchitas de otros colorcitos. Las cartitas empiezan a ocupar su espacio vital al grado de que a final de semestre los de mantenimiento se aterran con semejante montaña de basura. Siempre me pregunté a dónde iban a parar mis cartas a los Reyes Magos, y ahora que estoy grandecito sé que si estos tres individuos y el Santa Claus son un poquito concientes de la ecología, las habrán tirado a la basura, claro, después de haberla escaneado y guardado el archivo en el disco de su Pentium 7, ya que los condenados siempre sabían que había pedido el año anterior.

Pero volvamos al árbol del Tec. No puedo evitar dar una vuelta a su alrededor para ver si algún incauto del consumismo mediático pidió la última edición del "Action Man" (el verdadero hombre de acción). Sin embargo me doy cuenta que lo que pide un chico Tec va un poco más allá del alcance del bolsillo de los héroes de la niñez.

"Santa, por fa ayúdame a pasar mate", "Querido Santa Claus: Dile a Juanita que corte a su novio y que me pele a mi", "Sexy Santa: quiero un muñequito de 1.80, cabello rubio y rizado, sonrisa Colgate y cuerpo de tres horas diarias en el gym", "Gordito: los alumnos de conta del profesor Gómez te pedimos que nos traigas una copia del examen final.", "Santa: Sólo quiero que le digas a Rubí que lo único que quiero es que sea feliz" Este tipo de peticiones, que van de lo soez a lo cursi, tapizan el árbol. Yo me pregunto si existe un convenio entre el Polo Norte y Mattel para fabricar muñecos de un metro ochenta.

Lo cierto es que TODOS alguna vez hemos caído ahí. Seguramente en nuestro momento de mayor desesperación tomamos una pluma, una servilleta y le pedimos a Santa pasar la materia que tenemos en la tablita. Tan cierto es lo que acabo de afirmar como el refrán de "a que no puedes comer solo una".

Hace unos días me pidieron en Concepto Radial que grabara mi mensaje navideño y no pude omitir una crítica al árbol de Navidad del Tec, así que no se espanten si oyen por ahí a un Grinch diciendo que detesta a los nacos que ponen su cartita, pero en el ánimo de estos tiempos que promueven la tolerancia por encima de la inteligencia y el conocimiento, solo me queda desearles que tengan una muy feliz Navidad y que Santa les traiga a sus muñequitos(as) que tanto desean.

1 comentario:

The Prin dijo...

Mi queridísimo Mac,

Primero: qué gusto que te hayas incorporado al mundo blog, tus ideas son siempre interesantes.

Segundo: ¡qué cosas con el arbolito del tec! Ayer me hablaron a hacerme una encuesta post-graduación. Me preguntaron si estaba contenta con ser graduada del tec, si el serlo me había ayudado a conseguir trabajo, si consideraría recomendarlo. Naturalmente, todas mis respuestas fueron negativas, para el eventual enojo del encuestador que hasta me preguntó: "¿Es usted Ximena deu... deuna... daune....?" "Sí," contesté alterada, "y mi apellido es De Unanue, se pronuncia exactamente igual que como se escribe". Me dio las gracias y me colgó, no sé si la encuesta había terminado ya. A lo que voy con esta anécdota es a que en la mente del típico estudiante tec está bien poner cartitas en el árbol, está bien hacer encuestas de todo y llevar bases de datos infinitas a las que nunca se les dará un uso práctico, pero está muy mal que no te guste. Lo mismo pasa con la Navidad... ¿te has dado cuenta cómo le molesta a la gente que la Navidad no te llene de gozo y felicidad? Yo la odio porque hace frío, las calles son insoportables de tráfico y ruido, los precios se van al cielo, hay que vestirse elegante para ver a gente que te ha visto en pijama, y es todo de lo que la gente habla por casi dos meses. Aun así, está mal visto que no me guste, al igual que el Tec.

Felíz Navidad a todos...

PD. Un poco de publicidad: deunanue.blogspot.com