miércoles, diciembre 22, 2004

Crítica navideña o 12 meses sin intereses

Estos últimos días he pensado en los contrastes que presenta la Navidad en el ánimo de cada persona. Creo que no es un secreto que mientras hay gente que espera con ansia estas fechas, para otros es la posibilidad de sentirse miserables. Y estos últimos son acusados de "grinchs", como muestras de que su estado de ánimo es socialmente inaceptable en diciembre.

Ciertamente la Navidad es una época donde no se puede estar triste. Y no, por qué la Navidad no lo permita, sino por sus implacables defensores que se sienten transgredidos al ver que alguien no comparte su sentimiento. Mucha gente se deprime en estas fechas, quizás por compararse con la alegría del resto o por sentirse más abandonados que nunca.

Aún no podía encontrar ni el secreto de la Navidad ni la respuesta a la profunda depresión de mucha gente cuando la sabiduría de XdU me sacó a flote:" la gente se deprime porque cada Navidad se dan cuenta de lo pobres que son y de los pocos regalos que pueden comprar en vez de ponerse feliz porque Dios les permitió vivir en este mundo lindo un año más".

He ahí la clave: la comercialización de un evento espiritual. Alguna vez ya he escrito al respecto, analicé la malinterpretación del Christmas Carol de Dickens en contraste con sus versiones contemporáneas que han llegado hasta incluir a Mickey Mouse y a Rico McPato en roles protagónicos. Se habla de "ángeles de la Navidad", que no son más que una regresión al pasado y una visión del futuro de Ebenezer Scrooge. Ahora en "Un cuento de Navidad" lo único que no se menciona es el nacimiento de Cristo.

Así mismo podemos encontrar muchos otras referencias. Santa Claus ha desbancado al niño Dios. La Navidad es hoy una época de regalos y no de reflexión, de entrar en la recta final del año para hacer un recuento de los daños y hacer contacto con nuestro yo espiritual. Sin embargo, hoy la religión no está de moda, incluso hablar de eso es también socialmente inaceptado. No pido que la gente llene las iglesias (me parece altamente incongruente ver los templos vacíos a lo largo del año y que súbitamente se desborden en Nochebuena), sino que se siente a pensar, a reflexionar, a hacer una pausa en este agitado mundo en el que vivimos para darse cuenta de lo que no ha logrado y cómo hacer en 2005 para cumplir sus metas.

En lugar de eso, nos metemos días enteros a centros comerciales, saturamos las tarjetas de crédito y compramos cosas a 12 meses sin intereses para satisfacer ese vacío por lo que no logramos este año que entra en su recta final.

Este año no espero regalos. Si alguien en su infinita bondad y por el puro ánimo de hacerme esbozar una sonrisa quiere hacerlo, bienvenido sea, pero no hay ninguna obligación y no necesita grandes cantidades de dinero para hacerlo, es más, en realidad no necesita gastar nada. Mientras tanto me esforzaré en pensar en todo lo que hice mal este año que me tiene inquieto y sin una perspectiva de un ideal 2005.

sábado, diciembre 18, 2004

Propósito navideño o promesa de campaña

López Obrador anunció ayer que no hablaría de política en lo que restaba del año por las épocas navideñas. Al parecer su año solo tardó 24 horas en terminar porque ya anda defendiendo al tigrito Regino ante los medios y aduciendo su paranoia sobre el CISEN para defenderse. Estimados conciudadanos, el Mac hace el compromiso de no hablar más de futbol en este blog hasta enero. Aplausos. Y yo sí pienso cumplir.

miércoles, diciembre 15, 2004

Maribel Domínguez o el juego ¿del hombre?

Recuerdo un miércoles por la noche. Creo que fue a inicios de marzo. Fuimos Alejandra Niño y su servidor a Televisión Azteca a entrevistar a Antonio Rosique y de paso nos quedamos a ver la grabación de "Los Protagonistas" de la noche.

Eran casi las 11 de la noche y en el espacio contiguo del mismo set, donde despacha Jorge Garralda en "A quién corresponda", había un grupo de humildes personas. Eran los familiares de Maribel Domínguez, seleccionada de futbol mexicana, y se encontraban ahí invitados al programa de Protagonistas ya que ese día las chicas de Leonardo Cuellar consiguieron su pase a los Juegos Olímpicos con dos goles de la misma Maribel.

Pasaron un reportaje sobre la casa de Maribel y sus alrededores. Ella vive en Chalco, sitio que ha sufrido de inundaciones catastróficas y donde el común denominador de sus pobladores es la pobreza, y la familia Domínguez no se salva de ello. Puedo imaginarme los tortuosos traslados en transporte público desde ese lugar hasta el Centro de Capacitación, en las cercanías del estadio Azteca, donde entrenaba el equipo de Cuellar.

Maribel es una super dotada, un crack. Ha hecho goles al por mayor con la selección y su calidad la llevó a jugar en la ya desaparecida Liga Femenil Estadounidense. Fue colocada en el equipo ideal de los Olímpicos de Atenas. Su historia es un relato de tesón, lucha y pasión por su deporte. Está claramente adelantada del promedio de las jugadoras mexicanas.

Ayer, se anunció que el Atlético Celaya, mítico equipo donde jugó Emilio Butragueño que hoy se encuentra en Primera A, quiere contratarla. Solo falta el aval de FIFA, lo cual aún no es un hecho. ¿Por qué? Porque Maribel se convertiría en la primera mujer en participar en una liga profesional varonil en la historia.

Existe un antecedente ya. Hace algunos años, Bora Milutinovic quiso llevar a Mia Hamm a jugar al Metrostars de Nueva York de la MLS. Hamm es considerada por muchos (y yo me inculyo) como la mejor jugadora de la historia. Sin embargo, la contratación se cayó porque no se consideró conveniente.

El futbol es un deporte diseñado desde su creación para jugarse por hombres. Las medidas de la cancha, de las porterías y la constitución del balón fueron hechas para eso. Sin embargo, en últimas décadas, la mujer ha demostrado que también puede jugar en una cancha de 100 por 70 metros, con porterías de 2.44 por 7.32 metros y con un esférico de piel sintética de entre 6 y 8 libras de presión, en un lapso de 90 minutos de juego. Ah, y siendo capaces de dar un gran espectáculo. Claro, todo eso con algunas sutiles diferencias técnicas y tácticas con respecto al enfrentamiento entre varones.

Supongamos que Maribel es capaz de enfrentarse con un defensa central de tú a tú en fortaleza física, en velocidad y en agilidad. Supongamos que Maribel rompe con todos esos paradigmas creados no por misoginia sino por las diferencias que la naturaleza nos impuso a hombres y mujeres. Entonces, el partido más difícil que enfrentará será en el vestidor de su propio equipo.

La intimidad de un vestidor es sagrada. En el pasado mundial varonil, en 2002, una televisora metió cámaras al vestuario de nuestra selección, lo cual provocó malestar entre algunos jugadores y tremendo repudio entre los que sabemos lo que es que la privacía de tu equipo sea mancillada. Maribel no podría entrar al vestidor con los hombres, tendría que hacer uso de otro para ella sola y esperar a que todos estén listos y bien uniformados para la charla técnica. Eso, aunque no lo crean, le restará a Maribel bonos para integrarse al grupo.

Ahora, como jugador, ¿cómo enfrentas a una mujer? Sabemos que el futbol es un deporte de cierto contacto. Los más caballerosos lo pensarán dos veces antes de tocarla. Y los más rufianes (que podrían ser mayoría) podrían propasarse. Muchos nos hemos reído con videos donde se exhiben jugadores tocando regiones ínitimas de sus rivales en forcejeos previos a un tiro de esquina. Pero créanme que cuando se trate de Maribel, no nos causará ni tantita gracia.

Eso sí, económicamente, esto la podría sacar no solo a ella, sino también a toda su familia de la pobreza inherente de Chalco.

No sé qué es lo que motiva a esta chica a buscar un lugar en el juego del hombre. Tal vez sea el reto y la voluntad de sobresalir, o tal vez sea ganar un dinerito. Y eso último puedo entenderlo después de ver a su familia y las tomas de su calle aquel miércoles por la noche. Ojalá Maribel pueda romper no solo los paradigmas físicos, sino también del vestidor para callarnos la boca a aquellos que pensamos que el Celaya la contrata solo por mercadotecnia y no porque creen que tiene la capacidad de hacerlo.

domingo, diciembre 12, 2004

Ángel de la Independencia 2 a.m. o Pumas Patológicos IV

Sin la angustia de los penales pero con el mismo júbilo.

Eran las 11:45 de la noche y esperé a que regresara mi hermano para irnos al Ángel de la Independencia. Sí, táchenme de naco si quieren, hace años prometí nunca ir a este monumento a festejar por un triunfo de la selección. Pero la madrugada del domingo me entregué a participar de la psicosis colectiva del futbol cantando goyas, gritando improperios para los regios y saltando sobre el asfalto de Reforma.

Miles de automóviles con banderas saliendo de sus cristales invaden las avenidas de la ciudad haciendo sonar sus bocinas con singular alegría y sin escatimar en los vecinos de la zona. Y es que la Ciudad de México no duerme esta noche. Entre las mañanitas a la Virgen y un nuevo estallido de la pumamanía, hoy es imposible conciliar el sueño.

Encontrar en los alrededores del Angel de la Independencia un sitio para estacionar el auto es equivalente a otro campeonato. Bufandas, banderas, playeras que van desde la de juego hasta las leyendas de "Gatito ni madres" y "Hecho en CU, enmascarados en azul y oro, vendedores inflando sus precios para hacer su agosto en pleno diciembre, niños y mujeres con niños en brazos. La pumamanía no distingue sexo ni clases sociales. Fresas y nacos, ricos y pobres, ateos y cristianos compartiendo una goya, cantando y gritando juntos. El frío se olvida con la emoción y el festejo, el Ángel hierve y se observan las estrellas en el cielo, incluyendo las 5 que ahora lleva el Puma.

No hubo fila para conseguir boleto ni revendedores chupasangre. Aquí se encuentran los verdaderos aficionados pumas, aquellos a los que no les importó la temperatura cercana al cero, las altas horas de la noche ni el tumulto. Hay miles de ellos, aquellos que no pudieron hacer el viaje a Monterrey pero que también quieren ver la copa, aquellos que no pudieron ver en vivo la vuelta Olímpica en el Tecnológico pero que verán la del Ángel.

Mientras tanto, algunos tratábamos de predecir por dónde llegaría el equipo para tomar buen lugar y ser de los primeros en verlo. Todas las variables, incluyendo el festejo por la Virgen, fueron tomadas en cuenta. Nuestra intuíción nos colocó en la esquina de Reforma y Florencia, en la cara sur del Ángel, a la 1:45.

A las 2:10 de la mañana empieza a rugir la masa humana, a lo lejos se divisa un turibús rojo con gente arriba. Son los pumas, son los héroes de la noche, que lentamente se abren paso entre la gente que los vitorea y les canta. Al paso del camión la gente se aprieta a los costados. Es difícil respirar, los apretones están a la orden del día, el cuerpo viaja a la deriva en la marea del océano humano. La cara arriba, el puño levantado y los campeones pasan a solo unos metros de distancia.

La vox populi clama la permanencia de Hugo con el equipo, no hay un líder de esta barra, cada quien canta y grita lo que le nace y el volumen es descomunal. La copa brilla con luz propia en manos de Gerardo Galindo, aficionados que buscan trepar al techo del camión son apartados por personal de seguridad, el pentapichichi al frente agita los brazos y canta, Alonso grita ante la incredulidad por ver a tan fervorosa multitud, por la mejor afición de México.

Y unos metros detrás, otro turibús con los familiares, convertido en pasarela de los esculturales cuerpos de las novias y las esposas. La gente le clama a Isabel, la esposa de Hugo, que se queden en México, reconocen a la mujer de Sergio Bernal y estalla el grito de "portero portero". Media hora después los camiones enfilan por Reforma hacia el poniente y luego a Insurgentes.

La Ciudad no durmió la madrugada del 12 de diciembre. Las dos más grandes pasiones de la capital del país la mantuvieron en vilo. Termina un año de ensueño para los Pumas: su 50 aniversario con dos campeonatos de Liga, el campeón de campeones y un triunfo ante el Real Madrid en el mismísimo Bernabeu.

El mejor equipo, la mejor afición, el estadio más hermoso del mundo, la cuna de los mejores jugadores mexicanos de la historia y el título de campeón: un equipo de 5 estrellas. Gracias Pumas.

viernes, diciembre 10, 2004

Visita al Olímpico o Pumas Patológicos III

Dedicado a Alejandra

Jorge Valdano escribió que no se llega a conocer a una persona hasta que la llevas a un partido de futbol. Es sabido que muchos jefes aplican esta técnica sobre sus subalternos y conocen cosas de ellos en un estadio que ninguna entrevista ni examen psicométrico podrían revelar.

Aún recuerdo mi primer partido en el estadio Olímpico. Tenía yo 6 años y Pumas enfrentaba a Morelia. En la tribuna mi padre reconoció a Miguel España, capitán del equipo y que estaba suspendido. Miguel me autografió el boleto, el cual, lamentablemente quedó en algún sitio del triángulo de las bermudas que era mi antigua casa. El marcador terminó 2-2.

Desde ahí, han sido 17 años de constantes visitas. Y sin lugar a dudas, una de las más esperadas fue la de aquel 1o de noviembre de 2003 cuando, en un partido de futbol americano entre los Borregos Salvajes del Tec Ciudad de México y los Pumas, mis pies finalmente sintieron su sagrada grama y palparon la transpiración de más de 50 años de historia de las más grandes hazañas deportivas de la humanidad. Bob Beamon, Jim Hines, Diego Armando Maradona, Hugo Sánchez, Ricardo Otero. Nosotros estuvimos ahí.

Este miércoles se jugó el partido de ida de la gran final. Afortunadamente ya no tuve que pasar por el drama de conseguir un boleto, como ocurrió con la final pasada frente a Chivas. Ustedes conocen la historia. Pero de experiencias vive el hombre y por primera vez llegué 4 horas antes de que se iniciara el juego.

Y aunque quienes me conocen en un estadio (pocos han tenido el privilegio) saben que algunas oscuras fuerzas me mueven a recitarle improperios a los rivales en turno (incluyendo a sus dueños) y a los árbitros, nunca me había metido en el corazón de una barra del conjunto auriazul. Siguiendo las recomendaciones de mi hermano, el creador del mote "pumas patológicos", nos metimos en el mero centro de la porra "Plus", la más tradicional del equipo.

Entrar al estadio de Ciudad Universitaria y ser testigo de cómo se iba llenando en la hora y media subsecuente es un espectáculo visual único. Más aún lo es iniciar a cantar a más de 60 minutos del inicio del encuentro. Pero no hay nada más hermoso para un aficionado puma que levantar el puño y entonar al unísono con 60 mil voces más el himno de la Universidad. Cuando uno voltea al lado y ve la imagen del estadio repleto con el brazo en alto, la piel se pone de gallina.

¿A qué va uno a un estadio de futbol? No vas a ver un partido, para eso existe la televisión que incluso cuenta con repetición instantánea. Al estadio va uno a cantar, a gritar, a sacar a flote su complejo de director técnico, a reir, a mentarle la madre al árbitro, a hacer el ridículo al verse en la pantalla gigante, a piropearse a las güeras, a hacer sonar el tambor, a encender las bengalas, a celebrar un gol y a acabarse las gargantas con un melodioso "cómo no te voy a querer".

Una amiga una vez me dijo que la gente en CU solo va a hacer grilla, porque eso es lo que se ve en la tele. Quizás tenga razón, quizás los que frecuentamos la casa de los Pumas solo vamos a hacer grilla. O quizás no. Pero esos grilleros somos la mejor afición de México, la más apasionada, la más entregada, la más enamorada de su equipo y la más identificada con su azul y oro. Somos los pumas patológicos.

Fotografía: Cortesía de Gerardo Navarro Posted by Hello

lunes, diciembre 06, 2004

El fenómeno auriazul o Pumas Patológicos II

Al pueblo pan y circo
Julio César
Por todos es conocido que alrededor de la pelotita se mueven millones, tanto de personas como de dólares. Mucha gente ha querido estudiar el fenómeno del futbol desde distintos ángulos, ya sea en su forma de juego o como el fenómeno social que implica.
No puedo ocultar que a pesar de ser uno de esos que ha leído tal vez más de la cuenta sobre el ángulo social del futbol, soy de aquellos que alimentan este negocio. Asisto casi religiosamente al estadio olímpico a ver a los Pumas, de quien soy fan desde la más tierna infancia, compró sus productos y doy rating a la maldita empresa de Chapultepec.
Hace algunos meses, algunos de ustedes se habrán deleitado con la crónica de todo lo que tuve que pasar para asistir a la final contra Chivas. El viaje desde Guadalajara (donde me encontraba por esos días), la compra turbia de los boletos, la llegada, la angustia y el climax del título compartido con 70 mil gargantas en el estadio y millones más fuera de él. Quién diga que la afición no juega se equivoca rotundamente.
Lo que llamó más la atención de todos los críticos sociales del futbol fue lo que vino después. Ríos de gente lanzándose a la calle vestidos de puma, Insurgentes desbordado por la afición universitaria lanzando goyas en cada semáforo, el grito contenido de 13 años de sequía, el Ángel de la Independencia asaltado por el júbilo de un campeonato de futbol. Incluso, muchos pumas de closet e hinchas de otros equipos fueron contagiados. La llamada pumamanía es aún inexplicable para mucha gente.
No lo niego, ýo fui parte de todo eso.
Sé que muchos no comparten mi pasión por el futbol. Si quisiera explicarles por qué me mueve tanto, la adrenalina que estalla cuando el puma mete un gol y la alegría que me conmueve hasta el llanto al verlo campeón, simplemente no habría respuesta. Tal vez sea algo parecido a la pasión por el baile de muchas mujeres y que yo no comparto. A veces la mejor respuesta es simplemente un goya.
GOOOOYA GOOOOYA
CACHUN CACHUN RA RA
CACHUN CACHUN RA RA
GOOOOYA UNIVERSIDAD

domingo, noviembre 28, 2004

Epidemia o un paso para la felicidad

Dedicado a Liz, Jorge, Cynthia, Patty y Raul

Recuerdo muy bien mis domingos a la tierna edad de 7 años. Me levantaba a las 7 de la mañana obligado por mi infantil metabolismo a ver a Chabelo. Pero realmente el ansía de estar despierto tan temprano, era esperar a las 8 para ver el partido del Napolés, con Diego Armando Maradona; a las 10 para el del Real Madrid, con Hugo Sánchez; y el de mediodía con el glorioso conjunto auriazul.

No puedo negar que como a todo niño normal también le gustaban las caricaturas. Me declaro fan de los Thundercats y los Pitufos (algunos me asocian con Gargamel y con Pitufo Filósofo). Puedo decir que tuve una infancia feliz, con muchos gratos recuerdos, incluyendo aquel primer gol (hermoso gol) que a esa tierna edad de 7 años anoté defendiendo la casaca del Cedros.

Y recuerdo todo aquello como si fuera ayer. El 16 de octubre (ya del 2004, disculpen el abrupto brinco) se casaron Liz y Jorge. ¿Y eso qué tiene que ver? Pues que a Jorge lo conocí a la tierna edad de 7 años, cuando estábamos en segundo de primaria y aún hablábamos de las catafixias (¿así se escribe?) del buen Xavier López. Ahora, Jorge ha regresado de su luna de miel para trabajar y formar un hogar.

Aquél sábado rondaron toda clase de recuerdos por mi cabeza. Sentí el golpe más duro de haber crecido, solo que sin el orgullo del día que me cambió la voz. Pocas semanas después, Cynthia, mi mejor amiga, anuncia sus próximas nupcias. Y por si eso fuera poco, Patty y Raúl también lo hacen presumiendo tamaño anillo, no tan grande como la sonrisa en sus labios. Sí, hay epidemia de matrimonio

Quienes han sido testigos conmigo de las escenas que platico, no podrán olvidar la cara de shock que puse en todas ellas. Y no es que no me de gusto, sino todo lo contrario, es solo que a la tierna edad de 23 me doy cuenta que ese niño que ven en la foto a la derecha ya creció.

Einstein formuló una teoría que dice que el tiempo es relativo. Para que eso ocurra tendríamos que viajar a la velocidad de la luz, lo que nos privaría de la composición de materia para convertirnos en energía. Pero mientras seamos materia, lo cierto es que el tiempo permanece constante, que cada hombre busca (y encuentra) su felicidad a su manera y que ésta requiere de riesgos cada vez mayores conforme pasan los días.

Querido Einstein (yo sí creo en tus pelos y no en las barbas del Santo Clós), ¿podrías ayudarme a formular una teoría para que, en un ambiente de tiempo constante, este hombre de 23 sea tan feliz como era de niño a la tierna edad de 7?

Amigos míos, felicidades, comparto su dicha.

Para la anécdota
JERRY RICE!!! Dedicado especialmente a XdU

martes, noviembre 23, 2004

Postdata a "Presupuesto 2005"

Dedicado a Edgarín.

Horas después de escribir mi último blog, me vengo enterando que dos policías fueron linchados en la delegación Tlahuac, presumiblemente porque fueron confundidos con secuestradores.

Un amigo me preguntó irónicamente si estamos como en Irak. Yo le respondí que, sin darnos cuenta, vivimos en un estado de sitio desde hace muchos años. Estimado lector:

1. ¿Te han asaltado?
2. ¿Conoces a alguien que lo haya sido?
3. ¿No te da miedo salir a la calle?

Mi respuesta a las 3 preguntas es que sí, me han asaltado 3 veces, he vivido con mi familia muchos de los peores terrores de la delincuencia y no sé si llegue sano y salvo a mi casa de regreso cuando empieza el día. Pero claro, como está muy difícil que un avión tire nuestro WTC de 45 pisos, nadie se espanta.

En Ciudad Juárez fueron brutalmente asesinadas 300 mujeres en 10 años. Lamentable, triste, desilusionante y da un inexplicable coraje. En la Ciudad de México son asesinadas 2 personas al día, lo que da un promedio de 700 al año. Es que somos más. Claro, eso lo justifica todo.

¿Y el gobierno? Es que somos muchos, no es culpa de Andrés Manuel

Presupuesto 2005 o no te guardes los cambios

Hoy en la mañana leí en la primera plana de cierto periódico local que dentro de las pantanosas negociaciones del presupuesto federal, está contemplado un aumento de 3 mil millones de pesos en los recursos que recibirá el Gobierno del D.F.

En este arduo 2004 lleno de complo's, videos, acusaciones, amenazas y un país que piensa en el 2006 ignorando el 2005, este asunto del presupuesto no se ha podido quedar atrás y ha pedido que le dediquen también ríos de tinta y declaraciones que van de lo absurdo a lo ridículo.

Los perredistas seguramente se sienten un poquito compensados por el "atraco" que sufrieron por el recorte del "subsidio educativo" junto con los demás 31 estados. Y uno se pregunta por qué el D.F. hizo tanto ruido y las demás entidades no. Viendo cifras hace poco más de un mes, la mayoría de los estados usaban entre el 50 y el 66 por ciento de estos recursos para la educación, pero el D.F. utilizaba en este rubro la poderosa cantidad de cero.

Me pregunto qué se podrá hacer con los 3 mil millones que le "devolvieron" a la ciudad. Tal vez se mejore el transporte público, se de capacitación a los policías (en lugar de darles patines), se destinen recursos a la procuración de justicia, se entreguen las enemil placas que están sin entregar y se trate de reducir aunque sea un poquito la onerosa deuda que está adquiriendo la ciudad.

Pero creo que en lugar de ello, los programas prioritarios de la Ciudad se podrán mantener:

1. Financiar la magna obra del segundo piso del Periférico, que solo beneficia al 19% de la población que usa automóvil particular, olvidando al otro 81% que viajan en microbús y metro, que son los que sí aprueban la gestión de Andrés Manuel.

2. Dar limosnas a los ancianos, sin aprovechar su talento y su experiencia en obras y programas que beneficien a la ciudadanía.

3. Mantener la mafia del sindicato del DF, que le da derecho de lactancia a las mujeres con niños de hasta 9 años (¡chamacos precoces!).

4. Mandar a hacer más mantas con la foto de Andrés Manuel y la leyenda déjenlo trabajar.

5. Financiar la gira que está haciendo por toda la República para presentar su librito de Un proyecto alternativo de nación, inviable a toda costa, utópico y que pretende regresar a México a las épocas populistas de Luis Echeverría.

6. Conciertos de Belinda en el Zócalo, como parte del programa de fomento a la cultura.

7. El segmento de la hora estatal, que le sigue a la hora nacional, los domingos a las 10:30 de la noche, un tristísimo espacio gratuito de publicidad para que Andrés Manuel siga acusando su paranoia del complo', las fuerzas oscuras, el innombrable y sus adversarios políticos.

8. Sostener un sistema ineficaz de justicia que no fue capaz de encontrar pruebas que demostrarán la culpabilidad de René Bejarano.

9. Comenzar con la campaña rumbo a la presidencia del 2006.

Como diría Cristina Pacheco, seguidora de López Obrador, aquí nos tocó vivir. No olvidemos que Canadá tiene mucho territorio aún por poblar.

miércoles, noviembre 17, 2004

Prometeo desencadenado o aprenda a comunicarse con su pareja (aunque no la tenga)

El viernes pasado, 12 de noviembre para ser preciso, acudí a un curso sobre Comunicación en el "Instituto de Estudios de la Pareja", que mejor visto es un centro de loqueros. Mi padre me lo recomendó ampliamente, y a pesar que el horario era de 4 a 9 de la noche (sí, en viernes), me presenté ahí con cierto ánimo y una pizca de escepticismo.

Me pidieron llegar a las 3 para llenar un cuestionario. Vaya sorpresita cuando lo vi, 125 preguntas del estilo "¿Usted duerme boca arriba o de ladito?". Básicamente querían ver qué tan loco estaba, ni que fuera una encuesta sobre el servicio, esas se dan al final. En un saloncito contiguo había una cafetera y galletas (y yo que no había comido...). Nos sentamos en un aula con sillas en forma de herradura (ver salón 3402 del Tec para una mejor referencia). Observé a mi alrededor que salvo este intento de reportero y dos chamacos más, todo mundo oscilaba entre los 30 y los 60.

Iniciamos 25 minutos tarde gracias a todos aquellos que tuvieron a bien llegar tarde. Aunque la verdad los comprendo, yo hice 40 minutos de la casa de todos los mexicanos (y no me refiero a Los Pinos) a las inmediaciones del metro Barranca del Muerto, donde se ubica este changarro. Eso sí, el café estaba rebueno, ya iba en el segundo vaso (no habían tazas). Decidí en ese momento administrar mi vejiga, pues a ese paso no llegaría sana y salva a las 9.

Lo primero que nos pidieron que hiciéramos fue presentarnos con dos personas más del grupo que no conociéramos. Cosa fácil, yo no conocía a nadie. Así pues, me presenté con mis dos compañeras de al lado que, sin pregunta previa, me dijeron que tenían 30 y 50 (que conste que no lo pregunté). Una de ellas me dijo que trabaja en una empresa de bienes raíces en Polanco y que "le parte el alma ver gente pobre", para que acto seguido despotricara contra el gobierno y los judíos. En ese momento el buen Mac, que no sólo de deportes sabe, afirmó "pues históricamente el mexicano está acostumbrado a la ley del mínimo esfuerzo, por lo que no se puede culpar solo a unos por las desgracias de todos. Yo voté por Fox y volvería a hacerlo." (Ver deunanue.blogspot.com para más críticas a los gobiernos y al tiro parabólico). En el ánimo de la tolerancia que se promueve hoy en día, evitamos los sombrerazos.

Comenzó propiamente el cursito con una introducción sobre el sistema de la comunicación. Ya saben: emisor, receptor y mensaje; sí, esas boberías que nos enseñaron en nuestro primer día en la primaria. La hora era fatal, si han llevado clases en viernes en la tarde saben a qué me refiero. Nos empezaron a explicar los perfiles de la personalidad que definen nuestra manera de comunicar: extroversión, introversión, intuicíón, etcétera. Llegó el momento, a eso de las cinco y cachito, en el que el Mac ya cabeceaba y hacía ojitos chinos. Antes de la catástrofe, salí por mi tercer vaso de café. El profe dijo "Se ha comprobado que estas características son genéticas". "Chín, ya valimos!!!" musitó el Mac.

A eso de las 5:30 se dió el primer receso. Acabé mi café y me apeé de más galletitas. A partir de ahí ya no recuerdo muy bien lo que pasó. Creo que empezaron a hablar sobre la comunicación con la pareja, lo cual por muy obvias razones, me valió un pepino. Apliqué el "bla bla bla bla" de Bart SImpson y me esperé pacientemente al siguiente receso.

Cuando regresamos de dicho descanso, otra de las loqueras del changarro ese trajo unas tarjetitas con los resultados de los cuestionarios aplicados antes del curso. La mía decía:

Ricardo José Otero Mac Kinney
Estilo: Prometeo
Extroversión 15
Pensamiento 47
Intuición 6

Traduciendo al castellano vulgar: soy extrovetido (sí, aunque no lo crean, yo siempre lo he dicho, pero me tachan de loco); soy exageradamente racional, mi corazón es un témpano; y soy ligeramente intuitivo, baso más mis decisiones sobre lo que creo que será en lugar de lo que es, eso me aclara muchas dudas del pasado.

¿Y qué es eso de Prometeo? De acuerdo con las tres anteriores categorías, se nos colocó en cuatro estilos distintos: Prometeo, Epimeteo, Apolo y Dionisio. No les voy a decir de qué se trata cada uno, lean un poco de mitología griega. Solo les voy a mencionar que Prometeo le robó la luz de la sabiduría a Zeus y se la dio a toda la humanidad, por lo cual fue encadenado y castigado. Así que ya saben, venérenme cuando me vean por iluminar un poquito sus mentes. Ah, y los Prometeos solemos ser arrogantes, quién sabe por qué.

Quizás lo más interesante del seminario este fue que la discusión sobre los estilos y los personajes griegos, a pesar de lo soso que era el instructor. Ávido el Mac preguntó que cuál era la escala, a lo que le respondieron que no había un límite, pero una puntuación de 50 ya era muy alta. El problema fue que mis brillantes compañeros hicieron esa pregunta otras 10 veces de distintas maneras. Ejemplo: "sí tengo sensación con 42, ¿es mucho o poco?". A la cuarta ya me desesperaba.

Media hora antes de terminar el curso ya tenía todo perfectamente en claro, pero empezaron a aflorar los problemas personales de cada uno. No puedo olvidar cuando el profe, haciendo uso de todo su tacto le dijo a un señor ya grande "pues es que en tu caso no veo problemas de comunicación, sino falta de amor". Creo que si me dijeran eso a mi edad, y en público, la familia de mi loquero(a) estaría solucionando económicamente su vida.

Finalmente el reloj apuntaba el nueve con su manecilla corta y el doce con la larga. El problema es que seguían las mismas malditas dudas que no paraban de repetir, y por mero respeto al grupo no decía nada. Dieron las 9:10 y ya estaba realmente desesperado, los 600 segundos más desesperantes de la semana, me parecía una falta de respeto para con el resto del grupo. Pero finalmente dijeron "hasta aquí" y el Mac salió como chiflido.

Todavía me aventé otros 40 minutos de regreso a casa. Solo quería cama, nada más. Mi padre me preguntó "¿y qué tal estuvo el curso?". "Fatal, horrible, no pueden hacer un curso tan teórico y tan tedioso en cinco horas el viernes en la tarde." Pero mi padre se dio cuenta que aprendí las cosas sobre la manera en que me comunico que harán que me corran de mi casa un día.

Moraleja: La mejor comunicación se da de noche.

Anécdota de la semana

Mi padre se durmió viendo The return of the King, Lord of the Rings III. Nadie!!!

martes, noviembre 09, 2004

Querido Santa Claus o el arbolito de Navidad del Tec

Se acerca la época navideña, tan querida por muchos y odiada por unos tantos. Sin duda muchos de ustedes, oh bienamados lectores, espera con ansia el regalito que papá, mamá y la novia (aquellos que la tengan) les darán con todo su corazón y el poder de su cartera. Yo prefiero hacer un análisis psico-social de uno de los fenómenos más peculiares de esta época: el arbolito de navidad en la cafetería del Tec.

Ese famoso arbolote colocado hacia finales de noviembre es todo un ícono del Tec, muchos alumnos lo esperan para participar activamente en su "decoración". Y no crean que me refiero a las esferas, la escarcha o las luces. De hecho el árbol es colocado como Dios y su fabricante lo trajeron al mundo. Es ahí cuando la "comunidad Tec" comienza a llenarlo con cartas y pancartas, desde las más preparadas hasta las más improvisadas, implorando al gordito simpaticón que les cumpla sus más anhelados deseos.

Conforme transcurren los días el árbol pasa de un verde bosque intenso a tapizarse de blanco con manchitas de otros colorcitos. Las cartitas empiezan a ocupar su espacio vital al grado de que a final de semestre los de mantenimiento se aterran con semejante montaña de basura. Siempre me pregunté a dónde iban a parar mis cartas a los Reyes Magos, y ahora que estoy grandecito sé que si estos tres individuos y el Santa Claus son un poquito concientes de la ecología, las habrán tirado a la basura, claro, después de haberla escaneado y guardado el archivo en el disco de su Pentium 7, ya que los condenados siempre sabían que había pedido el año anterior.

Pero volvamos al árbol del Tec. No puedo evitar dar una vuelta a su alrededor para ver si algún incauto del consumismo mediático pidió la última edición del "Action Man" (el verdadero hombre de acción). Sin embargo me doy cuenta que lo que pide un chico Tec va un poco más allá del alcance del bolsillo de los héroes de la niñez.

"Santa, por fa ayúdame a pasar mate", "Querido Santa Claus: Dile a Juanita que corte a su novio y que me pele a mi", "Sexy Santa: quiero un muñequito de 1.80, cabello rubio y rizado, sonrisa Colgate y cuerpo de tres horas diarias en el gym", "Gordito: los alumnos de conta del profesor Gómez te pedimos que nos traigas una copia del examen final.", "Santa: Sólo quiero que le digas a Rubí que lo único que quiero es que sea feliz" Este tipo de peticiones, que van de lo soez a lo cursi, tapizan el árbol. Yo me pregunto si existe un convenio entre el Polo Norte y Mattel para fabricar muñecos de un metro ochenta.

Lo cierto es que TODOS alguna vez hemos caído ahí. Seguramente en nuestro momento de mayor desesperación tomamos una pluma, una servilleta y le pedimos a Santa pasar la materia que tenemos en la tablita. Tan cierto es lo que acabo de afirmar como el refrán de "a que no puedes comer solo una".

Hace unos días me pidieron en Concepto Radial que grabara mi mensaje navideño y no pude omitir una crítica al árbol de Navidad del Tec, así que no se espanten si oyen por ahí a un Grinch diciendo que detesta a los nacos que ponen su cartita, pero en el ánimo de estos tiempos que promueven la tolerancia por encima de la inteligencia y el conocimiento, solo me queda desearles que tengan una muy feliz Navidad y que Santa les traiga a sus muñequitos(as) que tanto desean.